Nagore es una mujer que carece de autoestima por culpa del desamor. En este trance conocerá a los amigos de su madre y sobre todo a ella misma. A partir de aquí, en clave de comedia se creará una telaraña de relaciones familiares y afectivas cuyo objetivo es que Nagore encuentre su punto de equilibrio cuya base sea el amor.
Mezcla de realidad y ficción, una ficción tejida por su madre, la maravillosa Gloria Muñoz, y bien es verdad que en los momentos soberbios del texto, el espectador se pierde o confunde ese vivir real con el vivir de fantasía. No encontramos el límite de esos dos territorios, no están bien definidos, y lo vivido se confunde con lo deseado, lo soñado, lo imaginado por nuestra protagonista. Esa nebulosa se crea por el camino que le traza su madre y que el espectador sacará distintas conclusiones. Lo importante la empatía creada por todos, haciendo escenas absolutamente hilarantes.
En escena transitan tres parejas de tres generaciones distintas, tres mujeres y tres hombres, de edades dispares, esta diferencia generacional les hace tener diferentes puntos de vista, sobre el tema universal: El amor.
Una comedia soberbia, donde prima la reflexión sobre el carácter de Nagore, incierto, posesivo y a veces caprichoso, situaciones claramente amorosas, situaciones donde el amor es el protagonista y Alfredo Sanzol lo ha vivido en sus carnes, manifestándolo este magnifico texto que ha tenido un efecto purgante en su vida.
El amor es solo aire y el aire solo se deja respirar esta es la canción donde todos los personajes cantan porque la forma de respirar denota el estado anímico de una persona. Nagore al principio respira con cierta falta de equilibrio emocional, y termina con una respiración en calma.
Sanzol crea una comedia inteligente, intensa, apasionada y a veces desconcertante por diluir la realidad y la fantasía de la protagonista sin que quede muy claro.
Destaca el Maravilloso trabajo actoral, que Sanzol devana en un ovillo sentimental a través de la palabra, sobre todo de Nuria Mencía (Nagore), Gloria Muñoz (Maite), Pau Durá (Íñigo), Pietro Olivera (Andoni).
Singular texto, lleno de humor y dolor, de rabia contenida y de un perfecto optimismo.
Como bien afirma Maite, La ficción es el mejor entretenimiento para la realidad.
En el Teatro Abadía, hasta el 28 de febrero.
Má

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