28 de marzo de 2015

Crítica "RELATOS SALVAJES"

"RELATOS SALVAJES" de Damián Szifrón. El film presenta seis relatos y todos tienen como mecanismo una bomba de relojería, en diferentes actos o acciones de la vida humana. Es jodidamente magistral; un guión sublime, unos actores engrasados para hacer estallar ese artefacto y sorprender en más de una ocasión al atónito espectador. Este se sentirá enseguida identificado con alguna situación, y qué es la vida, sino un pasaje inverosímil y llena de casualidades. 
Esas casualidades convertidas en odio, pasión, rencor, amor, desamor, envidia, deseo, rabia... Todo ello milimitrado para en su conjunto exponer de modo brillante y con el infalible anzuelo de lo gracioso, con un toque de mala leche y sobre todo talento. Deslumbra en cada plano y en una estructura lineal marcando una maldad oscura.
Un reparto de lujo: Ricardo Darín, Darío Grandinetti, Leonardo Sbaraglia, Érica Rivas, Oscar Martínez, Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Osmar Núñez, Nancy Dupláa, Germán de Silva, María Marull, Marcelo Pozzi, Diego Gentile, María Onetto...
No se la pierdan, porque ¿quién no ha sentido alguna vez en su vida un Flash salvaje contra el prójimo? Ven y cuenten...
Ah! la produce el deseo...


Má.

25 de marzo de 2015

Soltando lastre...

Y cada tarde seguía pensando en él, evocando el inverno anterior, hasta que decidió que el amargo regusto del pasado no le dejaba saborear el presente.  Fue entonces cuando supo que era libre.


DavidP

22 de marzo de 2015

Instante


  • - He estado en muchos momentos en escribirte y no me he atrevido. Conservo tu número.
    - ¿No te atreves a escribirme?
    - Y tu dirección y cuando paso por la calle donde vivías me obligo a pasar por tu portal. La cantidad de veces que me he ocultado en la noche y bajo tu cuerpo. No, no me atrevo a escribirte...
    - Tienes un lugar entre mis afectos. 
    - Pues tengo esa sensación siempre.
    - Recuerdo el calor de tu pecho y ese hueco de tu abrazo, ese que dejaba en la madrugada entre las sábanas deshechas. Tu olor impregnado en mi piel.
    - Calla, y contesta, ¿cómo estás?
    - Te he querido mucho.
    - Eludes. Hablas en pasado.
    - Eres lo mejor que me traje en mis recuerdos.
    - Contesta y dime cómo estás.
    - Estoy casi bien.
    - Quiero verte y cerrar el círculo.
    - ...

    Má.

16 de marzo de 2015

"La Ola" Crítica de teatro

Critica de “La Ola” Teatro Valle-Inclán. CDN.
Experimento, realidad y ficción se conjugan perfectamente en la obra “La Ola”: una dramatización del caso real ocurrido en 1967 por Ron Jones, un profesor de historia que decide llevar sus enseñanzas hasta las últimas consecuencias, haciendo que sus alumnos de secundaria viviesen en sus propias carnes la experiencia de un régimen totalitario como algo real. Crea en su clase “la Tercera Ola”, una especia de sociedad secreta que al principio será como un juego para los chavales involucrados al máximo, poniendo en jaque su manera de entender el mundo. Lo que arranca con un juego, un actividad de clase, va derivando en una suerte de catarsis obsesiva por los muchachos provocando que el experimento de la Tercera Ola acabase traspasando y trascendiendo fuera de las aulas, y con ello, un conflicto personal para los alumnos. 
Llama la atención la facilidad con que los chicos ponen en juego sus emociones y su dignidad con tal de que el experimento prospere con dos mecanismos clave: Sr. Jones como líder y el propio instituto como entidad. 
Según iba desmarañando la madeja de la trama me venía varias reflexiones acerca del tema; dejando aparte el fenómeno fascista, me preocupaba más la capacidad de embaucar, dominar y anular pensamientos, mediante meros lavados de conciencia a través del lenguaje, tema de profunda actualidad con los medios de comunicación y la publicidad, sin olvidar la iglesia… En definitiva el docente es un falso predicador que genera un movimiento para manejar a su antojo los actos y las mentes de sus alumnos, alienarlos y conseguir que esa porción de masa pueda llegar a desequilibrar al conjunto de la sociedad. Por eso, un tema fascinante, y siempre actual, aunque concluya en una formación política. Fenómeno ligado al aula y a la vida diaria. 
Este espectáculo tiene una doble virtud extraordinaria: el espacio para la reflexión y dotar de teatralidad, de pulso y de ritmo algo tan real.
El texto de García May lo hace posible, sin perder un fin último, la de la función teatral: un climax perfectamente medido y la temperatura dramática va en ascenso constante hasta hacer disparar el nudo en la garganta en el espectador y golpearlo sabiamente en su conciencia. ¡Bravísimo!
Acertado es el estereotipo de alumnado de la Norteamérica de los años 60, perfectamente reconocibles hacen más digerible la trama. 
Lo que resiente la obra es la excesiva duración, dos horas y media con intermedio, es mucho tiempo para la historia que hay que contar, que sumerge al espectador, sobre todo al principio en el tedio más profundo. La segunda parte toma un ritmo, un pulso y un sentido de la tensión dramática que no están logrados en la primera, de perfecta fuerza teatral, por ejemplo el discurso de Jones a Norman, el alumno negro o la preparación de la conferencia en el auditorio del instituto. Todo ello mejor condensado hubiera dado lugar a una obra mucho más brillante.
Magnífica la escenografía obra de Jon Berrondo que ofrece una curiosa disposición en dos planos, el aula y el exterior del aula, creando un espectáculo dinámico, bien organizado; efectos sonoros, audiovisuales… etc.  
De la interpretación de los ocho intérpretes  hay que destacar la formidable construcción que del profesor Ron Jones hace un Xavi Mira que sabe dibujar perfectamente la evolución del personaje que va desde el “profe enrollado” del comienzo hasta el tirano en el que se va convirtiendo conforme la función avanza. Lo hace magistralmente, sobrado de recursos. Entre el grupo de alumnos –todos, por supuesto, sacados de la cantera-escuela de la televisión, con edades que superan claramente las de sus personajes, algo tan típico en la ficción española…- hay que destacar el buen hacer general; aún cuando ellas –estupendas cada una en su estilo Carolina Herrera, Helena Lanza y Alba Ribas- se luzcan más que ellos –Javier Ballesteros, David Carrillo, Jimmy Castro e Ignacio Jiménez- ya sea por mejores capacidades actorales o sencillamente por abordar personajes más agradecidos; moviéndose todos como conjunto siempre en una línea media de notable, sincronizados a la perfección, aunque alguna vocalización necesite mejorar (NM). 
Es una propuesta interesante que colmó de aplausos por un público entregado, afortunadamente no caí en el rompeolas, y me dejé arrastrar a buen puerto. Naveguen a toda vela que está en cartel hasta el 22 de Marzo. 

Má. 






12 de marzo de 2015

...

La muchacha miraba de soslayo hacia el horizonte y pensaba en él con la mirada llorosa, la sonrisa desdibujada.  Una brisa que cobraba fuerza se llevaba los pétalos que ella, con dedos temblorosos había ido deshojando al ritmo del sí y del no.


8 de marzo de 2015

SIN TÍTULO...

Todos los días, a partir de las cinco de la tarde, excepto los fines de semana, el trasiego de gente entrando y saliendo en la pensión Milagros es monumental.  Ni siquiera el ruido casi monótono que trepa por la fachada y a través de la desgastada escalera del portal número 19 de la calle del Humilladero consigue destronar al timbre del tercero izquierda.  Una mezcla de olores varios destilados en alcantarillas, en abrigos de paño mojados, en ropas y pieles impregnadas de agua de colonia y de loción varonil, compite con el incesante alboroto de puertas, timbres, conversaciones a media voz, con el griterío de amantes en su particular campo de batalla.  Hoy es un día cualquiera.  Milagros pasa la fregona en el recibidor, abre la puerta, saluda y se dispone a fregar de nuevo la pequeña estancia.  Se detiene al constatar que trabaja en balde y se dirige al lugar más preciado de su casa, a dos pasos del pequeño mostrador de madera quejumbrosa.  Abre el mueble bar y sonríe como si hubiera descubierto un tesoro.  Milagros González, ni alta ni baja, ni gorda ni flaca.  Peinada a la moda, pelo cardado y teñido de un rubio panocha, derrocha rímel por debajo de los párpados inferiores y por el lagrimal; se plantó un día en los cincuenta y dijo que ella ya no cumplía más.  Había trabajado en todo, y cuando dice en todo lo recalca muy bien, pronunciando cada sílaba como si pretendiera parar el tiempo en ese momento.  En todo.  Suena el timbre, guarda la botella que estaba a punto de abrir, abre la puerta al compás de la música de sus múltiples pulseras y frunce el ceño al comprobar que se trata de su hermana Pepi.
¿qué haces aquí?
– Venir a verte, hermana. – dijo ajustándose la chaqueta.  –Y de paso a ver si necesitabas que te trajera algo de la calle, voy a bajar ahora.
Pepi es la sombra de Milagros.  Vive en el tercero derecha y le tiene tanta devoción a su hermana como a la Virgen de la Paloma.  Milagros la trata casi siempre con displicencia.  Casi siempre, menos cuando necesita hacer del piso de su hermana una extensión natural de su negocio.
– Bájate a por una botella de Bombay.
– Mira que no te sienta nada bien, que te lo tengo dicho, que...Sin darle tiempo a terminar, Milagros cierra la puerta de golpe.

El portazo coincide con precisión matemática, con el que da Elena al salir de la primera habitación que hay a la derecha del pasillo.  Elena, ni guapa ni fea, ni rubia o morena.

El impostor

En las últimas semanas  ha caído en mis manos un libro que contiene, ni más ni menos, la historia de un personaje de ficción que saltó a la realidad.  Una persona con la farsa tan interiorizada que logró crear una vida contigua a la suya y convertirse en una especie de superhéroe.  Se trata de Enric Marco, el hombre que nos convenció a todos con el relato de su cautiverio en un campo de concentración nazi, que nunca jamás ocurrió.  Un individuo tan manipulador que convenció a la mayor parte de los que sobrevivieron a esa barbarie, no solo de que estuvo allí sino también de ser un miembro activo de la resistencia.  Marco fue desenmascarado en 2005 por las investigaciones hechas por el historiador Benito Bermejo. 

Javier Cercas nos va desvelando los entresijos del relato de Marco, cómo va tejiendo su historia, una mentira condimentada a base de pequeñas verdades, que son la estructura que hace que se sostenga su particular relato.  El autor nos hace partícipes de todo el proceso de gestación del libro.  Así, este libro es un libro de no ficción que pero está lleno de ficción.  Un valioso documento sobre la capacidad que tiene el ser humano de autoengañarse y de engañar a los demás.  Me pregunto qué puede llevar a una persona a mentir sin pudor alguno sobre todos los aspectos de su vida.  Sobre todos, porque, el señor Enric Marco, superhéroe antifascista donde los haya, llega a fechar su nacimiento un 14 de abril.


Aun así, no se trata de un documento absolutamente ignominioso para el farsante Marcos y al acabar su lectura parece concedérsele cierta dignidad.  Un libro, en definitiva, con el que uno no deja de asombrarse a cada página.

Sobre nosotros


Nos conocimos una tarde de primavera. Allá por el año 2014. Mientras escuchábamos la realidad de las palabras decidimos sellar la amistad entre confidencias, risas, preocupaciones y alguna que otra regañina... Nos mueve las mismas inquietudes y nos hormonan las mismas cosas. Defensores de causas perdidas. Habladores. Almas gemelas cabalgando juntos en este camino, indefensos frente al acecho de la locura. Así somos, tan difíciles ser nosotros mismos, o ¡Es tan difícil ser yo! que nos cambiamos uno por el otro y el otro por el uno. A veces unos cielos, a veces, tentados por los de abajo pero, simplemente celículas. Queremos llenar nuestro rincón de terrícolas que nos ofrezcan un trocito de su parcela. Disfrutad, aquí tiene cabida todos los géneros.

Este es nuestro blog más personal, es un pedazo de nuestro mundo dividido en diferentes estancias:
Remedios contra la gravedad es nuestro salón de estar, son relatos que hemos creado a dos manos, a dos ideas que fluyen en un misma página en blanco...
En corto con tan solo 200 caracteres evocaremos una imagen, un pensamiento, una locura, son microrelatos que harán pensar a las mentes más inquietas... 
A solas mientras... serán relatos de una habitación propia, ahí a solas cerraremos nuestras alcobas para escribir en solitario, y sentir ese momento de soledad... 
Adivina quien viene esta noche... cada mes invitaremos a cualquier seguidor o cualquier persona a escribir con nosotros un relato, será nuestra tea party...
Misceláneas es nuestra visión más crítica sobre eventos culturales; exposiciones, obras de teatro, libros, películas... desde nuestra pluma más deslenguada...


Bienvenidos

El tren que no tomé


El último vagón del tren se me hacía cada vez más pequeño, bajo la tenue luz crepuscular.  Mi oportunidad viajaba en ese último vagón y parecía saludarme.  Era como la caída de un telón, un final sin consuelo.